miércoles, 11 de noviembre de 2009

Anotaciones acerca de la Güera #1

La primera vez que la vi creo que fue en plaza del sol. Entonces ella solía teñirse el cabello de rojo (pinches viejas) y se veía bien sabrosa. Luego la vi en la escuela y pensé en las casualidades. Todas ellas habían ocurrido -según yo- eso de encontrársela en dos lugares. El tiempo pasó, la chica del cabello de fuego se convirtió en la güera y, bueno, la vida siguió su curso.

Tengo realmente poco de conocerla. Es más bien torpe y la expectativa en cuanto a su intelecto era bastante previsible. No es que yo sea mamón, pero ¡uno no esperaba platicar precisamente con Stephen Hawking, cabrón! Pero lo cierto es que lo que nunca tomé en cuenta es que si alguien aprende rápido es ella. Al tiro, brother, sabe mucho más de lo que aparenta.

La vida da muchas vueltas, las casualidades no terminaron y la vida siguió hasta tener que ir a su casa para jugar The Beatles: Rock Band. No es por nada pero lo hace mucho mejor que muchos holgazanes que no son capaces de coordinar ni su propio palpitar (y eso ya está cabrón).

¡Ah, no! Pero además ¡qué sabrosa está!

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